Imagina un productor de jitomates vende varias toneladas a un Chedrui mes con mes. El contrato es seguro, pero establece que el pago se realizará en 90 días. Sin embargo, el productor necesita ese ingreso para pagar sueldos, comprar insumos y seguir con su producción. Aquí entra Factoring, que recibe la factura, le adelanta el pago al proveedor y se encarga de cobrar la factura en el plazo establecido.
El factoraje transforma ventas a crédito en flujo inmediato, y así apoya la operación diaria de empresas mexicanas.